Marco Porcio Catón, apodado “el Censor” o “el Viejo” fue un
estadista romano que creció en una familia agricultora de una granja de Reate,
al noreste de Roma. Fue un importante militar que logró ascender y llegar a
Roma como Censor. Pero también destacó como escritor.
Escribió sobre diversos temas en su obra De agri cultura
(‘Sobre el cultivo de la tierra’), la obra en prosa latina más antigua
conservada. En ella, Catón habló sobre la viticultura y la producción de vino,
dando detalles sobre la gestión de un viñedo, incluyendo el cálculo de cuánto
trabajo podía hacer un esclavo en él antes de caer muerto.
Cratón creía que las uvas daban mejor vino cuando recibían
mayor cantidad de luz solar, por lo que recomendaba que las vides se emparrasen
en árboles tan altos como fuera posible y se podasen severamente todas las
hojas en cuanto las uvas empezasen a madurar. Aconsejaba a los productores de vino esperar
hasta que las uvas madurasen completamente antes de vendimiar, porque la
calidad del vino sería mucho mejor y ayudaría a mantener la reputación del
viñedo.
Catón fue un defensor pionero de la importancia de la higiene
en la elaboración de vino, recomendando que las jarras de vino se limpiasen dos
veces al día con una escoba nueva cada vez. También recomendaba sellar bien las
jarras tras la fermentación para evitar que el vino se estropease y se volviese
vinagre. Sin embargo, esta recomendación también incluía no llenar las ánforas
hasta el borde y dejar algún espacio vacío, lo que provoca cierto grado de
oxidación. El manual de Catón fue seguido fervientemente y sirvió de libro de
texto sobre fabricación de vino romano durante siglos.

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