viernes, 11 de abril de 2014

El vino en el Antiguo Egipto (II)

La vid era cultivada en Egipto principalmente en el delta del Nilo y en los oasis occidentales. Se elegían las zonas más alejadas de la zona de inundación del río, y las tierras más pedregosas cercanas al desierto, ya que aportaban mayor calidad. La vid se cultivaba junto a otros frutales, en forma de multicultivo.

La época de vendimia coincidía con el inicio de la inundación anual del río Nilo, cuyas aguas adquirían un color rojizo durante la crecida debido al caudal procedente de las montañas del norte de Etiopía. Por esa razón, se relacionaba el vino con las aguas fertilizantes del río Nilo.



La vendimia se realizaba en cestas de mimbre para que el mosto que surgiese al romperse las uvas se pudiera escapar y no comenzase a fermentar con el resto de los racimos. Se procuraba que el  transporte, desde el viñedo al lagar, fuera lo más corto posible.
La uva se pisaba en lagares de poca  profundidad por varias personas, que se sujetaban a una viga transversal colocada encima del lagar, apoyada sobre dos columnas. Esto se hacía con el fin de realizar mejor la operación de pisado y no caerse por efecto de los gases.
Una vez se había pisado la uva, se separaba el mosto del resto de la pasta (raspones, pieles, pulpa y pepitas) y esta pasta se prensaba en una presa aparte. Generalmente se trataba de prensas de saco que, mediante un sistema de torniquete terminaban de extraer el mosto restante.



El mosto/vino se colocaba en ánforas donde terminaba de fermentar. Estas ánforas eran abanicadas para que no alcanzasen temperaturas demasiado elevadas durante la fermentación. Una vez concluido este proceso, las ánforas se sellaban con una tapa de junco o cerámica y se les colocaba una cápsula o tapón de arcilla. En todas las ánforas se  colocaba una “etiqueta” sobre la cápsula de arcilla: se colocaba un sello mientras la arcilla estaba aun blanda, que indicaba el nombre del producto, el nombre de su propietario, y la calidad que tenía. 


Fuente consultada: Revista Terruños, nº14

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